Daniel Pérez Gómez presenta ‘Happiness for Losers’ en la Fundación Cámara junto a Víctor Puerto
El autor propone una reflexión personal sobre las pérdidas, la capacidad de empezar de nuevo y el valor de las relaciones humanas.
Sevilla, 29 de octubre de 2026. La Cámara de Comercio de Sevilla acogió el pasado 27 de octubre la presentación del libro ‘Happiness for Losers’, de Daniel Pérez Gómez. El acto contó con el maestro torero Víctor Puerto como presentador y permitió acercarse a una obra que aborda una experiencia compartida por muchas personas: aprender a seguir adelante cuando la vida se aleja de lo que habíamos planeado.
A través de vivencias personales, reflexiones y ejercicios para el lector, Pérez Gómez explora las decepciones profesionales, las pérdidas económicas, la confianza, el amor y la paternidad. El hilo conductor del libro es una idea sencilla: una derrota describe un resultado, pero no debería convertirse en la identidad de quien la sufre.
Economista, emprendedor, agente FIFA y fundador de Society8, el autor comparte una trayectoria marcada por proyectos, oportunidades y cambios de rumbo. Su relato evita presentar el éxito como un camino lineal y pone el foco en aquello que permanece después de una pérdida: la experiencia, los valores, los vínculos verdaderos y la capacidad de volver a construir.
Aprender a caer, vivir, amar y dejar huella
Happiness for Losers se estructura en cuatro partes: aprender a caer, aprender a vivir, aprender a amar y aprender a dejar huella. Entre sus temas destacan la manera en que nos hablamos después de equivocarnos, el miedo a empezar de nuevo y el uso que hacemos de nuestro tiempo. El capítulo dedicado a los 1.440 minutos que tiene cada día invita a revisar cuánto espacio reservamos para las personas y las actividades que consideramos importantes. La obra también plantea que reconocer nuestra vulnerabilidad y el carácter limitado de la vida puede ayudarnos a relacionarnos con más solidaridad y menos necesidad de competir en todos los ámbitos. La dimensión familiar ocupa un lugar central. La relación con su pareja, Veronika, y el nacimiento de su hijo Sasha aportan algunas de las páginas más personales del libro. La carta final dirigida a Sasha recoge el deseo de transmitirle una enseñanza que atraviesa toda la obra: el valor de una persona no depende de sus logros ni de ocupar siempre el primer puesto. El libro combina estos episodios con propuestas de reflexión para que cada lector pueda relacionarlos con su propia historia. Más que ofrecer una fórmula de felicidad permanente, busca acompañar a quienes atraviesan una decepción, necesitan recuperar la confianza o se plantean comenzar una nueva etapa.




