CONFERENCIA ALMUERZO-COLOQUIO CON EL CONSEJERO DE EMPLEO, EMPRESA Y COMERCIO DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

El consejero de Empleo, Empresa y Comercio, José Sánchez Maldonado, ha apostado  por potenciar la industria por su capacidad para generar cadenas de valor añadido al resto de sectores y para influir en el incremento de la productividad y de la innovación. “La industria se impone ahora como una opción viable para alcanzar un crecimiento sostenible y a largo plazo”, 

Durante su intervención en el ciclo de almuerzos coloquio organizados por el Club Empresarial Antares, Sánchez Maldonado ha asegurado que “una fuerte y diversa actividad industrial es decisiva para posicionarnos en mercados exteriores y para crear empleo”, al tiempo que ha añadido que la crisis ha puesto al descubierto la “grave volatilidad de nuestra economía, con alzas y caídas más bruscas e intensas que las registradas por otras economías, economías que coindicen en un factor: cuentan con mayor poderío industrial”.

En este sentido, el titular de Empleo se ha mostrado convencido de que Andalucía puede “ganar terreno” dotando a sus industrias, tanto tradicionales como en expansión, de actividades de alto valor añadido y desplegando cadenas de valor. “Todo un desafío en el que ya estamos trabajando”, ha apostillado, para subrayar que la Junta ha incluido como uno de los objetivos de la planificación económica de la región, la Agenda por el Empleo 2014-2020, incrementar el peso del sector industrial en la economía, a lo que se une la Estrategia Industrial de Andalucía 2020, que se está ultimando.

El consejero ha pormenorizado las debilidades y fortalezas del tejido industrial, análisis necesario que se está llevando a cabo para diseñar la Estrategia. Así, ha enumerado las fragilidades de la industria como el tamaño de las empresas, la fuerte dependencia del crédito bancario, los altos costes financieros que soportan las empresas, el elevado coste energético, el escaso nivel de innovación que la hace proveedora de productos intermedios, la escasa actividad inducida, la alta estacionalidad y el escaso número de empresas que exportan.

“Algunos sectores industriales han desarrollado una importante labor de derrame de actividad en su entorno. Otros ocupan las principales posiciones a nivel mundial en sus áreas de actividad. Además, sectores industriales tradicionales han sabido adaptarse a las nuevas circunstancias del mercado, superando la crisis, mediante la incorporación de la innovación y el conocimiento”, ha sostenido Sánchez Maldonado, quien ha desmenuzado el potencial de actividades como la aeronáutica, la biotecnología, las TIC, la agroalimentación, la construcción, las energías renovables, el turismo o la minería.

Desde el Gobierno andaluz, ha matizado Sánchez Maldonado, hemos afrontado esta crisis siempre con el convencimiento de que el empleo, y el empleo de calidad nace de la actividad económica, sostenible, competitiva, innovadora y abierta a las oportunidades de la internacionalización.   

De otro lado, el responsable de las políticas de Empleo ha destacado la labor del Gobierno andaluz con la aprobación de la Agenda por Empleo, una planificación económica diseñada con la colaboración con los agentes económicos y sociales y cuyo objetivo es impulsar un modelo productivo basado en el conocimiento, la innovación y el desarrollo empresarial.

De la misma forma, el consejero ha mencionado la Estrategia de Innovación, cuyo visto bueno ya ha dado la Comisión Europea, condición ex ante de los fondos de I+D europeos y que va a marcar todos los programas de innovación.

Bajo estos dos paraguas, ha explicado el consejero, la Junta ha culminado o tiene en proceso diversas planificaciones sectoriales básicas para dar confianza a la inversión empresarial y ganar en eficiencia del gasto público. Entre ellas, ha remarcado la Estrategia Industrial para Andalucía 2020; la Estrategia Minera de Andalucía, en fase de redacción; la Estrategia Energética de Andalucía 2020, aprobada recientemente en Consejo de Gobierno; la Estrategia de Infraestructuras de Telecomunicaciones; la Estrategia de Impulso al sector TIC, en fase de redacción; la Estrategia Andalucía Smart, que permitirá transformar los municipios andaluces en ciudades inteligentes; el Plan Integral de Fomento para el Sector de la Construcción y Rehabilitación Sostenible de Andalucía 2020, y el Plan de Internacionalización de nuestra economía.

 

El consejero ha aprovechado su intervención para hacer un llamamiento a la responsabilidad en un momento de recuperación económica como el actual, que exige “impulso” para acelerar este proceso y hacerlo “de manera más precisa y acertada”, con el máximo consenso con los agentes económicos y sociales.

“Nos encontramos en un punto de inflexión de la crisis económica que vivimos desde el año 2007. Un contexto de cambio de ciclo aún frágil e insuficiente para crear riqueza y empleo al ritmo que necesitamos”, ha determinado.

Andalucía cerrará 2015 con un crecimiento del PIB superior a las previsiones, si bien en estos últimos meses se ha producido una ralentización de ese crecimiento que se mantendrá el próximo año. A pesar de esa desaceleración, tanto el crecimiento del PIB como otros indicadores constatan un cambio de ciclo tras los años de recesión. En concreto, en Andalucía comienza a apreciarse un comportamiento positivo en la creación de empresa (3% respecto al año pasado); en la confianza empresarial (1,9%); en el consumo, fundamentalmente de los hogares y de las Administraciones Públicas (3,2% interanual); e incluso ha aumentado el VAB industrial (5%).

“Y aunque la última Encuesta de Población Activa haya sido negativa debido al peso de algunos sectores de alta estacionalidad, somos la comunidad autónoma que más empleo ha creado este año. Uno de cada cuatro nuevos empleos creados en 2015 son de andaluces y andaluzas”, ha asegurado.

Si bien, el consejero ha precisado que, frente a estos avances, hay que ser “realistas”, pues la crisis no es pasado, y no podemos e ignorar que España y Andalucía tiene serios problemas. Las políticas de austeridad impuestas han conllevado, a corto plazo, pérdidas en términos de empleo y producción y, a largo plazo, una aminoración de las posibilidades de crecimiento que ahora estamos padeciendo.

Además, ha agregado el consejero, estos años han sido años “terribles” para el mercado laboral, con unas cifras históricas de personas desempleadas tanto a nivel nacional como en nuestra comunidad. 

“Esta intensidad en la destrucción del empleo ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de nuestro modelo económico, que también se explica, en parte, por la alta ocupación que mantenía la construcción, de baja empleabilidad; así como por el  crecimiento demográfico y de población activa que registrábamos antes de la crisis, por encima de la media europea”, ha mantenido el titular de Empleo, quien no se ha olvidado del impacto que ha tenido la reforma laboral aprobada por el Gobierno central en 2012.

 “Es el momento de enderezar el rumbo. Para que esta recuperación de traduzca en más y mejor empleo. Más y mejores empresas e industrias. Para que el crecimiento sea sólido y justo. En esos objetivos encontraran a este gobierno trabajando y siempre dispuesto a colaborar”, ha concluido el consejero.

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